Tengo Experiencia pero no soy Experto

Como solía decir Pogo (personaje de las tiras
cómicas): Nos hemos encontrado con el enemigo,
y él es nosotros.

Gracias a tu sentido de responsabilidad, a la confianza de tus
clientes y compañeros, quizás también a un poco a la suerte y,
sobre todo, a un trabajo muy arduo, has podido sacar adelante
todo un nuevo proyecto y una buena serie de trabajos de
mantenemiento (algunos de cuales te crearon tantas o más
dificultades que el nuevo proyecto).

Tú y tus compañeros dominan gran parte de la tecnología que
empleas cotidianamente para sacar adelante estos retos, y sabes
que algunas de las soluciones que has instrumentado contienen
ideas realmente buenas. Sin embargo, te sigues preguntando:
¿Por qué las cosas tienen que ser tan difíciles? ¿Por qué los
usuarios y sus directivos no pueden explicar claramente lo que
necesitan, y terminar un trabajo parece el cuento de nunca acabar?
Has mejorado tu nivel de vida (o por lo menos eso parece), pero no puedes gozar del tiempo que les corresponde a tu familia y a tus amistades.

Por si lo anterior fuera poco, a los directivos se les han ocurrido
toda una serie de nuevas exigencias administrativas, y todo ese
papeleo es como un dolor de cabeza que va subiendo de intensidad. Como bien ha dicho alguno de tus compañeros: “En vez de ayudarnos,
nos están haciendo la vida de cuadritos.”

Lo peor de todo es que no tienes los argumentos para saber qué es lo que se necesita, y qué no. Y cada vez que tratas de hablar con tus
superiores te topas con la misma pared: “Pues si: Nos están
pidiendo mucho papeleo; pero mientras las quejas de los usuarios
sigan tan fuertes como ahora, y mientras la compañía siga
perdiendo dinero por retrasos en los proyectos, no creo que
podamos convencer a los directores de otra cosa.”

Tal vez no lo creas, pero ha llegado el momento de revisar la
situación en forma sincera, y aceptar la posibilidad de que muchos
de los problemas se deben a la falta de capacitación de los líderes
y de los mandos, a todos los niveles.

Claro que existen técnicas para manejar requisitos cambiantes; lo
que resultaría realmente extraño sería que no hubiera cambios.
Eso que dijo uno de tus directivos con voz tan aparentemente firme, en el sentido de que los requisitos deberán quedar “grabados en piedra”
para evitar que nos estén cambiando la jugada, no es sino una
invitación a la confrontación con los clientes, y está resultando contraproducente.

Claro que el problema de simplificar los informes semanales ha sido
estudiado, y claro que existen técnicas para hacernos la vida más
fácil.

Pero las respuestas no las vas a encontrar en esos documentos tecnocéntricos que prometían bajar el cielo a la tierra con sus
promesas de recortar el tiempo de construcción de las soluciones,
y mucho menos en los comerciales de chucherías disfrazados de
“Sección de tecnología” que los diarios publican semanalmente.
Mejor, te invitamos a leer las contribuciones en el foro de
LiderDeProyecto, y a participar en los intercambios y discusiones.